Lípidos y ejercicio prolongado

Los lípidos son una reserva de energía a largo plazo, el hombre primitivo se vio forzado a prolongados periodos con una ingesta calórica muy reducida, necesitaba energía para seguir buscando alimentos y no perecer, el grupo de alimentos que le proporcionaría esa energía de larga duración son los lípidos, aparte modas, tener una cierta acumulación de lípidos en el cuerpo, manteniendo una actividad deportiva regular y una dieta equilibrada, no estaría muy alejado del genotipo humano más habitual, este genotipo nos proporcionó la supervivencia durante varios millones de años, el problema actual con la ingesta de lípidos, viene asociado a la desnaturalizada alimentación del hombre moderno, donde la mayor parte de los alimentos son desprovistos de sus nutrientes esenciales, en costosos procesos industriales, donde también se modifica su composición química, con desastrosas consecuencias para la salud humana.

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La cantidad de calorías que se obtienen de los lípidos es mas alta con 9 kcal/g, frente a los carbohidratos o las proteínas con 4 kcal/g, cuando se oxida completamente una molécula de ácido graso genera unas 44 moléculas de ATP, comparadas con las 36-38 que se producen a partir de una molécula de glucosa. Los lípidos son combustibles importantes en deportes de intensidad leve a moderada, pero su consumo deberá ir en consonancia con el consumo de carbohidratos para no generar un exceso de calorías, la tasa de oxidación de los ácidos grasos en el músculo es más lenta que la de la glucosa por lo cual la oxidación de la glucosa y la de los ácidos grasos son fuentes principales de energía en pruebas de maratón por ejemplo.

En deportistas de alto rendimiento, el porcentaje de calorías puede estar representado en un 30-35% por grasas, ya que no solo suministran energía, también son importantes en el mantenimiento de los tejidos, en la elaboración de enzimas y en el transporte de vitaminas liposubles A,D,E y K, si la ingesta es muy baja (< de 15% del aporte de energía) el rendimiento se ve limitado al restringir el depósito intramuscular de triglicéridos, importantes en el aporte de energía a las diferentes intensidades de ejercicio físico.

Tanto los atletas entrenados como otros deportistas menos entrenados, usan como aporte energético durante el ejercicio físico, una mezcla de carbohidratos y lípidos, la diferencia estriba en que el atleta entrenado, a diferencia del menos entrenado, usa un porcentaje mucho mayor de lípidos, esta estrategia asegura que la tasa de ATP no se verá seriamente limitada durante el esfuerzo, ni tampoco las reservas de glucógeno del hígado. El atleta desentrenado, al utilizar una cantidad mayor de carbohidratos que de lípidos, corre el riesgo de llegar pronto a agotar las reservas de carbohidratos durante el esfuerzo con una drástica reducción del rendimiento, llegando incluso a sufrir la tan temida “pájara”.

Ni que decir tiene que estos factores pueden ser de mayor relevancia en pruebas de mayor duración y esfuerzo que una maratón, en estos casos se lleva el cuerpo humano a limites en el umbral de la supervivencia, en los siguientes enlaces podemos ver una serie documental, donde se pueden ver ejemplos de trabajo muscular en condiciones extremas.