A menudo la seguridad en el entrenamiento de los deportes de contacto, especialmente aquellos que impliquen golpeo, es una labor del entrenador y una responsabilidad del deportista donde la seguridad debe estar por encima de otros factores tales como el espectáculo, la comodidad del deportista etc. Uno de estos elementos es el casco protector. Las preguntas que todo deportista que practica deportes de contacto que impliquen golpeo se hace es: ¿Cuándo uso el casco? ¿Lo uso en el entrenamiento? La respuesta a tenor de todos los riesgos asociados a la práctica deportiva general sería: Úselo siempre, no descuide su seguridad por encima de nada.
En deportes como las MMA o el boxeo donde existen atletas pofesionales y también amater debemos tener en cuenta que el profesional, a diferencia del amater, tiene un nivel de preparación muy superior que le permite evaluar y
asumir una serie de riesgos, absolutamente inasumibles para el simple practicante o competidor amater.
No debemos dejarnos engañar por los eventos televisivos donde vemos a los deportistas sin casco protector golpearse en la cabeza, esto puede hacernos creer que nosotros también podemos, pero la realidad es muy distinta, esos profesionales tienen un entrenamiento que dura años, equipos médicos que les controlan cualquier anomalía y un largo etcetera de medios humanos y materiales que hace que para ellos ciertas prácticas no tengan un riesgo muy alto, pero para deportistas amater supondría un riesgo altísimo.
Un estudio del hospital Universitario Sahlgrenska de Gotemburgo analizó el fluido cerebroespinal de 14 boxeadores amateur para detectar niveles elevados de marcadores bioquímicos de lesión cerebral. Los boxeadores fueron sometidos a exámenes después de una pelea y trascurridos tres meses de su última pelea.